Apoorva Mandavili Traducción de Jaime Arrambide

NUEVA YORK.– Mientras los países de todo el mundo cortan su tránsito aéreo con África del sur por temor a un rebrote global del coronavirus, los científicos se apresuraban a reunir datos sobre la nueva variante ómicron, sus efectos y, lo que es más importante, sobre la eficacia de las actuales vacunas para protegernos de ella.

Y los hallazgos preliminares pintan un cuadro con luces y sombras. Según los expertos entrevistados, en comparación con las variantes anteriores, ómicron puede ser más contagiosa y más apta para eludir la respuesta inmune del cuerpo, tanto la adquirida por vacunación como por infección previa.

Es probable que las vacunas nos sigan protegiendo de enfermarnos gravemente o de morir, aunque tal vez hagan falta dosis de refuerzo para la mayoría de la gente. De todos modos, los fabricantes de dos de las vacunas más efectivas, Pfizer-BioNTech y Moderna, ya se preparan para adaptar sus fórmulas.

“Realmente hay que estar alertas y prepararse para esta nueva variante”, dice Jesse Bloom, biólogo evolutivo del Centro Fred Hutchinson de Investigaciones contra el Cáncer de la ciudad de Seattle. “En las próximas semanas seguramente tendremos una mejor idea de la contagiosidad de ómicron y hasta qué punto es necesario reformular las vacunas”.

Pero mientras los científicos se abocan a estudiar el subtipo, los países han cancelado sus vuelos desde y hacia la región de África meridional, donde fue detectado por primera vez. A pesar de las restricciones, el virus ya se manifestó en media docena de países europeos, Gran Bretaña, Australia, Israel y Hong Kong.

La ómicron ya es responsable de la mayoría de los 2300 nuevos casos diarios en la provincia de Gauteng, Sudáfrica, según anunció el viernes el presidente Cyril Ramaphosa. A nivel nacional, en la última semana los contagios se triplicaron y la positividad de los testeos aumentó de un 2% aun 9%.

Los científicos reaccionaron más rápido a la ómicron que ante otras variantes. En apenas 36 horas desde las primeras señales de preocupación en Sudáfrica, el martes pasado, los investigadores analizaron muestras de 100 pacientes infectados, cotejaron sus datos y alertaron al mundo, dice Tulio de Olivera, genetista de la Escuela de Medicina Nelson R. Mandela de la ciudad de Durban.

Y una hora después de la primera alarma, los científicos sudafricanos también iniciaron de inmediato las pruebas para verificar la efectividad de la vacuna contra la nueva variante. A esta altura ya hay decenas de equipos científicos de todo el mundo que se sumaron a la investigación.

Interrogante

Los resultados recién estarán listos, como mínimo, dentro de dos semanas. Pero las mutaciones que contiene ómicron sugieren que las vacunas pueden ser menos efectivas que contra otras variantes, aunque no se sabe hasta qué punto.

“Sobre la base de todo lo estudiado sobre otras variantes y cepas, tenemos bastante certeza de que estas mutaciones provocarán una caída significativa de la neutralización por anticuerpos”, dice Bloom, en referencia a la capacidad del cuerpo para atacar al virus invasor.

En Sudáfrica, los médicos están viendo un aumento de los recontagios de personas que ya tuvieron Covid, lo que sugiere que la variante logra atravesar la inmunidad natural, dice el doctor Richard Lessells, infectólogo de la Universidad de KwaZulu-Natal.

Lavarian teómic ron contiene unas 50 mutaciones, incluidas más de 30 en su “espiga”, la proteína de pico que recubre el virus y que el sistema inmune del cuerpo aprende a reconocer y atacar gracias a la vacuna.

Algunas de esas mutaciones ya han aparecido anteriormente. De hecho, se cree que algunas fueron las que potenciaron la capacidad de la variante delta para esquivar la vacuna y otras probablemente la volvieron super contagiosa.

“Apuesto a que la variante ómicron combina ambos elementos”, dice Penny Moore, viróloga del Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica.

Pero ómicron también contiene 26 mutaciones propias en su espiga, frente a las 10 de la delta y las 6 de la beta. Y es probable que muchas de esas mutaciones hagan que al sistema inmunológico le cuesta más reconocerla y bloquear sus efectos.

Ventaja

Los recuperados de Covid que se aplican apenas una dosis de la vacuna tienden a producir una gama de anticuerpos más amplia que las personas que solo están vacunadas, incluso capaces de reconocer otras versiones del virus.

“La inmunidad híbrida –la que adquieren los recuperados que luego se vacunan– es muy superior, y es altamente probable que sea efectiva contra la ómicron”, dijo el doctor Michel Nussenzweig, inmunólogo de la Universidad Rockefeller, Nueva York.

“Ni siquiera con dos dosis de la vacuna hemos visto el mismo efecto, pero tal vez con una tercera dosis podamos alcanzarla”, dice.

Nussenzweig y sus colegas se están preparando para estudiar la efectividad contra la ómicron de las vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna, así como las vacunas fabricadas por Johnson & Johnson y AstraZeneca. Esperan tener resultados dentro de un mes.

Si hacen falta nuevas versiones de la vacuna para proteger a la gente de todo el mundo, las empresas deberían asegurarse de que estén disponibles para los países africanos que más las necesitan y no pueden pagarlas, dice el genetista De Oliveira.

“Sudáfrica al menos pudo conseguir sus propias vacunas”, dice el científico sudafricano, pero los países más pobres del continente, como Sudán, Mozambique, Suazilandia y Lesoto, necesitarán opciones de bajo costo.

A pesar de la frustración por la desigualdad de acceso a la vacuna en África y el castigo de las restricciones de viaje, los científicos sudafricanos se han visto inundados de solicitudes de secuencias genéticas de ómicron desde Italia, Alemania, Australia y Nueva Zelanda, así como de laboratorios en América del Norte.

Eso se debe a que los investigadores de todo el mundo quieren evitar las conclusiones apresuradas, un error que cometieron cuando apareció el subtipo beta.

Las pruebas preliminares de esa variante tomaron en cuenta solo una mutación conocida y subestimaron su capacidad para evadir el sistema inmunológico, recordó la doctora Moore. Por suerte, la beta también resultó ser menos contagiosa.