Carl Zimmer, Benjamin Mueller y Chris Buckley Traducción de Jaime Arrambide

NUEVA YORK.– Un científico que revisó minuciosamente los reportes públicos de los primeros casos de Covid-19 en China informó ayer que un influyente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tal vez haya malinterpretado la cronología inicial de la pandemia. El nuevo análisis sugiere que el primer paciente conocido que se enfermó por el coronavirus fue una puestera de un gran mercado de animales de Wuhan, y no un contador que vivía a muchos kilómetros del lugar.

El informe, publicado ayer en la prestigiosa revista Science seguramente reavivará, aunque por cierto no zanjará, el debate sobre si la pandemia se originó con un animal silvestre vendido en el mercado, por una filtración en el laboratorio de virología de Wuhan, o de alguna otra manera. La investigación sobre los orígenes de la mayor catástrofe de salud pública en más de un siglo ha fogoneado la batalla geopolítica, pero hacía meses que no surgían hechos nuevos que ayudaran a resolver la cuestión.

Pero el científico Michael Worobey, un experto en rastreo de la evolución de los virus de la Universidad de Arizona, encontró discrepancias en la línea de tiempo al pasarle peine fino a lo ya publicado en revistas médicas y a las entrevistas de la televisión china a las personas sindicadas como los dos primeros casos documentados de la infección.

Worobey argumenta que la conexión de la puestera con el mercado mayorista de frutos de mar de Huanan, así como un nuevo análisis de las conexiones de los primeros pacientes internados con dicho mercado, son un fuerte indicio de que la pandemia empezó en ese lugar.

“En esta ciudad de 11 millones de habitantes, la mitad de los primeros casos están conectados con un lugar del tamaño de una cancha de fútbol”, dice Worobey. “Sería muy difícil explicar ese patrón si el brote no hubiera comenzado en el mercado”.

Varios expertos, incluido uno de los investigadores de la pandemia elegido por la OMS, señalan que el trabajo detectivesco de Worobey es consistente y que el primer caso conocido de Covid-19 probablemente haya sido una vendedora del mercado. Pero algunos de los especialistas también aclaran que la evidencia sigue siendo insuficiente para resolver de manera concluyente la cuestión de fondo sobre el origen de la pandemia, y sugieren que el virus probablemente infectó a un “paciente cero” en algún momento antes del caso de la puestera, y luego alcanzó una masa crítica para extenderse ampliamente por el mercado. El análisis de los cambios en el genoma del virus, incluido uno realizado por el propio Worobey, sugieren que la primera infección ocurrió aproximadamente a mediados de noviembre de 2019, semanas antes de que la puestera cayera enferma.

“No discrepo con el análisis”, dice Jesse Bloom, virólogo del Centro Fred Hutchinson de Investigación del Cáncer. “Pero ninguno de los datos me parece lo suficientemente sólido o completo como para darnos certeza de algo, salvo que el mercado de Huanan fue claramente un evento de supercontagio”.

Bloom también recuerda que no es la primera vez que el informe de la OMS, elaborado en colaboración con investigadores chinos, demuestra contener errores, incluidos los relacionados con la posible conexión de los primeros pacientes con el mercado. “Es alucinante sigan existiendo inconsistencias sobre el momento en que empezó todo esto”, añade.

Revisión

En la cronología revisada del doctor Worobey, el primer caso no es el contador llamado Chen, sino una mujer a cargo de un puesto de mariscos llamada Wei Guixian, que desarrolló síntomas alrededor del 11 de diciembre.

Worobey descubrió que los hospitales informaron más de una docena de casos probables antes del 30 de diciembre, día en que las autoridades de Wuhan alertaron a los médicos para que estuvieran atentos a la conexión de la enfermedad con el mercado.

Así determinó que antes del 30 de diciembre, el Hospital Central de Wuhan y el Hospital Hubei Xinhua identificaron siete casos cada uno de una neumonía inexplicable que luego se confirmarían como Covid-19. Y en ambos hospitales, cuatro de los siete casos estaban conectados con el mercado.

Otros científicos, sin embargo, dicen estar muy lejos de convencerse de que la pandemia se originó en el mercado. “Worobey hizo un excelente trabajo de reconstrucción, y es una hipótesis tan razonable como cualquier otra”, señala Ian Lipkin, virólogo de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia. “Pero no creo que vayamos a saber cómo fueron realmente las cosas, porque ya pasaron dos años y no hay certezas”.ß