En medio del brote histórico de dengue que atraviesa la Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación hizo ayer una férrea defensa de su política de combate a la enfermedad. En un comunicado que provocó un fuerte debate y críticas de la oposición, explicó por qué considera que la vacuna aún no está recomendada para ser incluida en el calendario nacional e indicó que espera los resultados sobre su eficacia.

El comunicado del ministerio, a cargo de Mario Russo, también lanzó duras críticas a la gestión de Alberto Fernández sobre el dengue: “Hoy estamos sufriendo las consecuencias de la falta de prevención que hubo el año pasado, cuando no se hizo el trabajo correspondiente. Lo mismo ocurrió por parte del Ejecutivo nacional, que no compró los larvicidas para las provincias desde 2022. No podemos repetir los errores del pasado”.

Además, se hizo una dura crítica a los medios periodísticos: “Desde el gobierno nacional no se avalará que la política o los medios de comunicación sumen miedo y confusión, y se seguirá avanzando con la convicción de preservar la salud de la población”.

Si bien la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó el fármaco Qdenga, del laboratorio japonés Takeda, en abril pasado, desde la cartera sanitaria subrayaron que “continúa siendo sometida a estudios para establecer su efectividad según el rango etario”, mientras que el último comunicado de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain), del 7 del mes pasado, indicó que la evidencia más consistente y robusta sobre eficacia y seguridad del antígeno se obtuvo en la población de niños de países considerados endémicos, en el rango de edad de 4 a 16 años. Y, mediante estudios “inmunopuentes”, se concluyó que puede ser usada en adultos hasta los 60 años.

A su vez, sobre las recomendaciones de organismos internacionales, el Grupo Técnico Asesor en Vacunación de la Organización Mundial de la Salud (OMS-SAGE) menciona que se podría considerar la incorporación de la vacuna en escenarios de alta carga de enfermedad y alto índice de transmisión. En cuanto a aquellos que deseen aplicarse la vacuna en el sector privado, que tiene un costo promedio de $71.000 por dosis (dos inoculaciones completan el esquema), la infectóloga Ángela Gentile, presidenta de la Conain, indicó que la disposición de la Anmat es que pueden aplicársela personas de 4 a 60 años que hayan padecido o no la enfermedad que transmite el mosquito Aedes aegypti, aunque es “más eficaz en seropositivos” (es decir, en personas que ya atravesaron la infección).

En declaraciones periodísticas, Mario Russo defendió el estilo de su gestión: “Hace pocos días reuní al Consejo Federal de Salud (Cofesa) y junto a los ministros de Salud del país hemos trazado medidas de prevención y estrategia futura contra el mosquito vector del dengue muy importantes. Pero como a mí no me gusta aparecer en la televisión cortando una cinta, algunos medios y la gente confunden trabajar con perfil bajo con inacción”.

Anteayer, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, había señalado que la vacuna debe usarse de forma focalizada y segmentada: “Focalizada significa en las zonas endémicas de alto tránsito. Segmentada es decir para los grupos de edad que más sufren la enfermedad”.

Tal como informó la semana pasada, Salud evalúa avanzar con la implementación de la vacunación contra el dengue como estrategia de salud pública en las provincias donde el virus se volvió endémico y en las edades a las que en lo que va de la epidemia están apareciendo más complicaciones. Es decir, de acuerdo con los datos epidemiológicos en análisis y en línea con lo acordado por la Conain, en las regiones del noroeste y noreste del país, y en la población de entre 20 y 40 años.

Validación

Pero esa implementación en las provincias involucradas, entre las que hay jurisdicciones que ya están vacunando a grupos definidos, no será inmediata: una hoja de ruta preliminar prevé que ocurra entre julio y octubre próximos. Esas medidas no son una decisión tomada, indicaron a desde el Ministerio de Salud, y agregaron que se volverán a reunir para seguir evaluando la situación.

“La mencionada vacuna no es una herramienta que esté validada para controlar la transmisión de la enfermedad en el contexto del brote, tal como lo ha expresado la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en un reciente informe presentado sobre la situación del dengue en la región”, se lee en el comunicado oficial.

Gentile explicó que si bien los análisis se han hecho sobre chicos de hasta 16 años, se hicieron estudios “inmunopuentes” que compararon datos de inmunogenicidad de niños con los de adultos de una zona no endémica, y se llegó a la conclusión que los niveles de esa variable eran los mismos. “Uno puede usarla en poblaciones de adultos. De hecho, la Anmat usó estos inmunopuentes para aprobar la vacuna desde los 4 años en adelante. En coronavirus, por ejemplo, se usaron, pero a la inversa, los datos del adulto para la población pediátrica”, señaló.

Sobre la posibilidad de acudir a un vacunatorio privado, la experta subrayó que la disposición de la Anmat es que pueden aplicársela personas de 4 a 60 años que hayan padecido o no dengue, aunque es “más eficaz en seropositivos”, es decir, los que ya atravesaron la infección.

Daniela Hozbor, directora de grupo del Laboratorio Vacsal de la Universidad Nacional de La Plata, investigadora principal del Conicet y miembro de la Conain, resaltó que la vacuna es segura y eficaz para mayores de 4 a 60 años.

“La vacuna es segura y eficaz, según la Anmat. Usa como plataforma al virus que causa la enfermedad y contiene componentes de los cuatro serotipos que existen. Está pensada para hacer frente a la enfermedad causada por los distintos serotipos, aunque usa como plataforma al DEN2. Es una vacuna de virus atenuado; replica pero no induce enfermedad. No pueden aplicarse la vacuna las personas gestantes o durante la lactancia. Tampoco deben aplicársela los inmunocomprometidos. Dada la situación, algunas provincias la ofrecen de manera gratuita. Allí se indica en la población de 20 a 49 años y se evalúa su extensión para adolescentes”, indicó la especialista.

El comunicado de la Conain del 7 del mes pasado informó que en cuanto a la eficacia hay evidencia de que en personas seropositivas la vacuna previene la infección contra los cuatro serotipos, mientras que en seronegativas no mostró eficacia para evitar la infección causada por los serotipos DEN3 y DEN4 ni hospitalizaciones por DEN3.

En ese informe, se cita el caso de Brasil, que avanza en la vacunación con Qdenga como política pública: “El país presenta epidemias reiteradas con una muy alta circulación del virus dengue y coexistencia actual de los cuatro serotipos. La población objetivo de la vacunación fue definida sobre la base de criterios de priorización. Se modelaron diferentes escenarios para incluir los municipios más densamente poblados, con alta transmisión de dengue, que aseguren una mayor extensión territorial y teniendo en cuenta las dosis disponibles”.

Alejandro Horvat
LA NACION