El pedido de las agencias federales de salud llega luego de que se detectaron 6 casos de un coágulo sanguíneo “poco común y grave” entre las más de 6,8 millones de personas que recibieron la dosis de la vacuna

13 de abril de 2021

 

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Las agencias federales de salud de Estados Unidos recomendaron hacer una pausa en el uso de la vacuna contra el coronavirus de Johnson & Johnson, las más económica y más fácil de transportar, mientras investigan seis casos de mujeres jóvenes que sufrieron una trombosis atípica, que causó la muerte de una de ellas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, según sus siglas en inglés) y la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA, según sus siglas en inglés) informaron en un comunicado conjunto que comenzaron a revisar una reacción adversa que sufrieron seis mujeres entre las casi 7 millones de personas que recibieron la vacuna desarrollada por Johnson & Johnson y su subsidiaria belga, Janssen. Las mujeres sufrieron “un tipo de coágulo sanguíneo poco común y grave” llamado “trombosis del seno venoso cerebral”, en combinación con niveles bajos de plaquetas en sangre.

Los seis casos ocurrieron entre mujeres de entre 18 y 48 años, y los síntomas se presentaron de 6 a 13 días después de la vacunación. Las agencias federales y la Casa Blanca indicaron que la decisión se tomó por “abundancia de precaución”, y remarcaron que más de 6,8 millones de personas han recibido la vacuna de Johnson & Johnson en Estados Unidos y hasta el momento estos “estos eventos adversos parecen ser extremadamente raros”.

“Nos regimos por la ciencia, no por ninguna otra consideración”, dijo el doctor Anthony Fauci, principal asesor médico de la Casa Blanca, en una conferencia de prensa. “Creo que se trata de una ocurrencia inusual de un evento adverso grave, y uno quiere asegurarse de investigar a fondo antes de continuar. Y eso es exactamente lo que están haciendo”, agregó.

Más allá de la precaución y la necesidad de averiguar cualquier vínculo posible con la vacuna, las autoridades sanitarias del país indicaron además que otro motivo que llevó a imponer la pausa es para poder proporcionar las recomendaciones apropiadas a la comunidad médica para lidiar con este tipo de reacciones, ya que los tratamientos tradicionales pueden resultar peligrosos.

“Hasta que se complete ese proceso, recomendamos una pausa en el uso de esta vacuna por precaución. Esto es importante para garantizar que la atención médica sea consciente del potencial de estos eventos adversos y para que pueda planificar un manejo adecuado debido al tratamiento que se requiere con este tipo de coágulos de sangre”, agrega el comunicado oficial.

Los estados del país que recibieron la vacuna y habían brindado turnos para las inyecciones, entre ellos, Virginia, Maryland y el Distrito Columbia, comenzaron a postergar las citas. Johnson & Johnson postergó además el lanzamiento de su vacuna en Europa a la espera del resultado final de la investigación sobre los casos de coágulos de sangre, que Fauci dijo que tardarán “días a semanas, más que semanas a meses”.

La vacuna de Johnson & Johnson y su subsidiaria belga, Janssen, fue una de las seis vacunas que respaldó el gobierno federal de Estados Unidos a través de la Operación Warp Speed que puso en marcha el gobierno de Donald Trump. A diferencia de las vacunas de Pfizer y Moderna, solo requiere una dosis, y puede ser transportada y almacenada mucho más fácilmente porque no requiere de temperaturas extremadamente bajas. La vacuna recibió una autorización de emergencia por parte de la FDA a mediados de marzo.

Campaña en EE.UU.

Estados Unidos ya ha aplicado casi 190 millones de dosis de vacunas, la gran mayoría de Pfizer y BioNTech y Moderna, las primeras que recibieron la aprobación federal. Hasta el momento, ninguna de las dos vacunas ha provocado algún efecto adverso severo. El 36,4% de la población ha recibido al menos una dosis de una vacuna. La Casa Blanca dijo que la pausa en la distribución de la vacuna de Johnson & Johnson no impactará en el avance de la muy acelerada campaña de vacunación de Estados Unidos, que el sábado pasado marcó un nuevo récord con más de 4,6 millones de vacunaciones. Hasta ahora, sólo el 5% de las vacunas administradas han sido de Johnson & Johnson.

Este anuncio no tendrá un impacto significativo en nuestro plan de vacunación: la vacuna Johnson & Johnson representa menos del 5 por ciento de las inyecciones registradas en los Estados Unidos hasta la fecha. Según las medidas tomadas por el presidente a principios de este año, Estados Unidos ha asegurado suficientes dosis de Pfizer y Moderna para 300 millones de estadounidenses”, dijo Jeff Zients, coordinador de la Casa Blanca para la respuesta a la pandemia.

La vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca, que también recibió respaldo oficial a través de Warp Speed, también quedó bajo estudio en Europa luego de que también se detectaran casos de coágulos sanguíneos. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dijo días atrás que una combinación particular de coágulos sanguíneos inusuales con recuentos bajos de plaquetas debería incluirse como un efecto secundario de la vacuna. Los reguladores continúan recomendando el uso de la vacuna.

Las vacunas Johnson & Johnson y AstraZeneca utilizan un vector de adenovirus, un virus del resfriado inofensivo que instruye a las células humanas a producir una proteína que se encuentra en la superficie del coronavirus, lo que estimula al sistema inmunológico a preparar anticuerpos contra el nuevo patógeno..

Rafael Mathus Ruiz